domingo, 3 de febrero de 2013

EXCESO DE PODER

En ocasiones ocurre que aún siendo mediante un proceso electoral legítimo se deposita demasiado poder en un grupo político. Este exceso de poder se pone de manifiesto cuando, por poner algún ejemplo, se produce una falta total de coherencia entre lo que se prometió durante la campaña electoral y lo que finalmente se termina haciendo una vez alcanzado el poder; cuando, para permanecer en el poder se miente compulsivamente cayendo en una espiral de mentiras en la que una sustenta a la otra y así ad infinitum; cuando, entre empresas privadas y administraciones públicas se establece una convivencia más allá del simple intercambio de servicios y productos, y se crean negocios desde lo público que a través de las privatizaciones terminan beneficiando al poder económico y a sus acólitos políticos, que en muchos casos pululan de lo público a lo privado manteniendo firmes los nexos de unión; cuando, se legisla a la medida de los intereses de unos pocos y contra de todos los demás. Finalmente, cuando la corrupción termina calando hasta el hueso las estructuras del gobierno y termina por convertirse en un estado represivo y violento con el único afán de mantener el poder en manos de una élite.

Les dejo con una reflexión de gran interés contenida en el segundo tomo del libro Virtudes para otro mundo posible escrito por Leonardo Boff. Libro de recomendable lectura para encontrar las bases de la nueva ética para liderar el mundo globalizado, sin caer en la opresión y explotación de los intereses particulares de una visión deshumanizada del mundo:

El poder no ha de ser equiparado al derecho. El poder jamás se basta a sí mismo, jamás es absoluto, y debe ser limitado por el derecho y por el control de la comunidad.