domingo, 27 de mayo de 2012

LA JUGADA MAESTRA DE ALEMANIA

 El siguiente recorte fue publicado el 24 de mayo en serenitymarkets.com e ilustra la forma en la que se manejan las cosas para que siempre sean los mismos los que se beneficien de las políticas que se aplican a todos. En este caso hablamos de un país, Alemania y en especial de su sector financiero. Les dejo con el interesante comentario.

El artículo de Bloomberg desvela cifras muy interesantes, sobre el mito de que Alemania pone todo el dinero, con lo que los vagos del sur, tenemos una inferioridad moral...

Vean estas citas traducidas libremente, creemos que es muy importante leerlas para tener las piezas que faltan en el tablero:

Para empezar, no se puede pedir prestado de manera irresponsable si no hay préstamo de dinero de forma irresponsable. Esto fue gracias a los bancos alemanes. Gracias en parte a una laxa regulación, los bancos alemanes crearon posiciones en países de la periferia años antes de la crisis. En diciembre de 2009, según el BIS, los bancos alemanes amasaron 704.000 millones de deuda de Grecia, Irlanda, Italia, Portugal y España, mucho más que el capital agregado de los bancos. Prestaron más de lo que se podían permitir.

Una vez metido en faena el BCE y la UE, hicieron posible que los bancos alemanes recuperaran el dinero evitando que se quedaran en préstamos impagados. Al contrario que con Grecia, la ayuda a los bancos alemanes tuvo lugar de manera automática gracias al tablero de juego que da el euro.

Así es como funciono: Cuando los alemanes sacaron dinero de Grecia, los otros bancos centrales compensaron la salida con préstamos al BC de Grecia. Estos préstamos aparecieron en el balance del Bundesbank como deuda pendiente de cobro. Esto fue así para poder mantener las cuentas de la zona euro en equilibrio. Esto favoreció que los bancos alemanes pudieran sacar sus posiciones.

Ahora bien, las deudas pendientes de cobro del Bundesbank son sólo una parte de este banco, al contrario que cuando están en un banco privado, ya que un impago de Grecia se reparte entre todos los países de la zona euro de manera proporcional a su participación en el BCE. Alemania estaría cerca del 28%. Resumiendo, en los últimos dos años, gran parte del riesgo asumido por los bancos alemanes se ha troceado y pasado a los contribuyentes de toda la unión monetaria del euro.

Es difícil saber cuánto se ha beneficiado Alemania del rescate Europeo. Un indicador podría ser la cantidad d dinero que los bancos alemanes sacaron de los países del euro desde que empezó la crisis. Según el BIS, ellos desgarraron 353.000 millones de dólares desde diciembre de 2009 hasta finales de 2011, los últimos datos disponibles. Otro podría ser el incremento de las deudas por cobrar en la hoja de balance del Bundesbank dentro de otros bancos centrales de la zona euro. Esto ascendería a 590,000 millones de dólares desde diciembre de 2009 hasta abril de 2012 aunque esto también reflejaría los depositantes no alemanes moviendo su dinero a bancos alemanes.

El artículo completo lo pueden encontrar en el siguiente enlace:

viernes, 11 de mayo de 2012

EVASIÓN FISCAL

Lo que leerán a continuación dice mucho de cómo se está abordando el problema del déficit, de la estrategia de comunicación, de cómo se tapan las verdades bajo montañas de mentiras, de la rapiña de los recursos públicos, del desprecio hacia los ciudadanos, de la falta de perspectiva, de la incapacidad para articular soluciones que realmente lo sean y de la total impunidad de quienes de una forma o de otra están dejando a la ciudadanía en la miseria.

La evasión fiscal en España sufragaría el saneamiento de los activos tóxicos de la banca  

Ignacio J. Domingo 06-05-2012 elconfidencial.com

La evasión fiscal en España maneja cifras escalofriantes. Nada menos que 107.350 millones de dólares -algo más de 81.000 millones de euros, al cambio actual-, según un reciente estudio de TaxJustice Network, más del doble del ajuste reclamado por las agencias de calificación de riegos a España para este ejercicio o el triple exactamente del recorte del presupuesto finalmente aprobado. Pero, sobre todo, una cifra que deja unos efectos colaterales de indudable repercusión social.

Por ejemplo, tal y como cita el informe de esta institución, que sitúa a España como décima nación con mayores ratios de fugas impositivas, la recaudación de estos ingresos tributarios permitiría al Gobierno español cubrir el 84,7% de la factura sanitaria del país, que asciende hasta los 126.666 millones de euros (el 9% del PIB nacional), en un momento en el que el equipo económico del Ejecutivo acaba de instaurar el copago, en función de las rentas, para acceder a los servicios médicos.

También cubriría el coste del saneamiento del sector financiero; bien de un hipotético rescate bancario como el que tendría preparado el FMI para España, de la posible creación de un banco malo que incorporara los activos tóxicos inmobiliarios del sector -alternativa a la opción por la que parece decantarse el titular de Economía, Luis de Guindos, de dar configuración legal a sociedades de este tipo para bancos en senda de saneamiento contable-, o de una inmobiliaria única gestionada y avalada por el Estado, tal y como reclaman las cajas de ahorros. Medidas todas ellas en las que ciertos estudios del mercado apunta a un cheque del entorno de los 100.000 millones de dólares.

Los expertos de TaxJustice Network reconocen en este diagnóstico global la declarada intención de vincular esta lacra universal -lo que denominan tendencias perniciosas del sistema internacional de tributación, que amenazan la capacidad de los Estados de imponer impuestos a los grandes beneficiarios de la globalización- a parámetros de marcado cariz social como la Sanidad para sensibilizar a las sociedades civiles. Además de incluir en sus cálculos el volumen del mercado negro que opera en cada uno de los 145 países que analiza, a partir de los datos oficiales del Banco Mundial, por entender que gran parte de estas evasiones tienen que ver con las prácticas que se realizan bajo la clandestinidad económica y empresarial. En el caso de España, este agujero tiene un calibre de 316.600 millones de dólares, el 22,5% del PIB.

Amnistía fiscal y plan antifraude

Sin duda, a la luz de estos datos, resulta todavía más imperiosa la necesidad de poner en marcha planes antifraude o recetas como la amnistía fiscal, con los que el Gobierno pretende captar 25.000 millones de euros, el 2,5% del PIB y apenas el 10% del ajuste presupuestario para este año. Pero estas iniciativas, aunque logren sus objetivos de recaudación o, incluso, consigan impedir subidas de impuestos como el IVA en una economía como la española (con una presión tributaria del 33,9% del PIB, algo más de siete puntos por debajo de los gastos del Estado), nunca podrán evitar, en solitario, huidas de inversiones por la supresión de los dividendos del Impuesto de Sociedades, por ejemplo, o la completa afloración del dinero oculto.

De ahí que desde TaxJustice se reclamen acciones concertadas globales atrevidas y más eficaces. En especial, desde el G-20 y contra los paraísos fiscales, que llegaron a atesorar antes del inicio de la crisis (en 2007) más de 7 billones de dólares, el 13% del PIB global. Asimismo, denuncia que los acuerdos de intercambio de información fiscal y financiera que se han sellado en los últimos años dentro de la órbita de la OCDE no parecen haber servido para disuadir ni a los centenares de millones de nuevos ricos de mercados emergentes que han acudido a estos territorios de baja fiscalidad, ni siquiera a los grandes conglomerados empresariales de las potencias industrializadas.

No en vano, la última radiografía anual del Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa acaba de revelar que las firmas que cotizan en el IBEX han duplicado su presencia en paraísos fiscales, estrategia de optimización de impuestos que practican, para más inri, 30 de los 35 integrantes del selectivo español, en un país que deja de ingresar cifras más que notables por este tributo de sus grandes empresas. Pero también en materia de lucha contra el fraude de impuestos. 

TaxJustice deja datos globales escalofriantes. Su estudio, que abarca el 98,2% del PIB mundial y el 92,4% de la población del planeta, estima que la evasión impositiva total excede de los 3,1 billones de dólares, el 5,1% de la economía internacional. Mientras, los gastos en Sanidad de todas las naciones que analiza totalizan 5,7 billones de dólares; es decir, que la ausencia de este tipo de evasiones de riqueza serviría para sufragar nada menos que el 54,9% de la factura sanitaria mundial. Una cota baja, alertan los analistas de TaxJustice, porque Estados Unidos, la mayor potencia global,  carece de un sistema de sanidad universal y su porción de economía sumergida es del 10,8%. En Europa, por contra, con un 20,5% de mercado negro y casi 2 billones de gasto sanitario, se cubriría el 86,8% de los servicios de atención médica. Motivo por el que Richard Murphy, uno de los consultores y economistas que ha elaborado este informe, concluye en el mismo que “la economía sumergida, que representa el 18% del PIB mundial, representa un claro crimen contra la población del planeta y las distintas sociedades civiles de cada país”. 

Los diez perdedores mundiales

El top ten de grandes evasores fiscales lo encabeza Estados Unidos, que acompaña en el pódium a Brasil e Italia. Les siguen Rusia, Alemania, Francia, Japón, China, Reino Unido y, cerrando esta lista, en el décimo lugar, España. Es decir, la práctica totalidad de las grandes potencias industrializadas y los principales mercados emergentes

Murphy resume en el análisis sobre Estados Unidos, una de las claves de este perjuicio. El Tesoro americano deja de ingresar anualmente 3,3 billones de dólares, en gran medida, “por culpa de sus grandes corporaciones”, amparadas en su hábito de tributar en territorios con fiscalidad ventajosa. Oficialmente, el tipo impositivo por Sociedades en EEUU es del 35%, pero las grandes multinacionales americanas apenas aportan una mínima porción de la cifra resultante de aplicar este gravamen sobre sus beneficios. Así, General Electric, que obtuvo ganancias por valor de 81.000 millones de dólares durante la pasada década, cotizó a una media del 2,3% sus rentas corporativas desde 2002

DuPont fue una de las firmas beneficiarias de ventajas federales en impuestos; en concreto, 109 millones de dólares en 2010. Prácticas a las que se han sumado a lo largo de las últimas décadas petroleras como ExxonMobil, empresas de la industria de las nuevas tecnologías como Google, Verizon, Amazon, News Corporation o sociedades de negocios tan variados como Boeing o Carnival, de transportes y cruceros, o FedEx, de paquetería urgente, que el informe cita como las más evasoras. Sin olvidar otras como Pfizer, Wells Fargo, Honeywell, Yahoo, Goldman Sachs, BP, AT&T, IBM, Bank of America o Citigroup. 

Pero los expertos de TaxJustice, institución que se ha convertido en el azote global contra los paraísos fiscales y las prácticas tributarias dañinas desde su puesta en escena a finales de 2002 en el Foro Social Europeo en Florencia y, sólo unos meses después, en el Foro Social Mundial en Porto Alegre, donde asumió la doble condición de ONG y think-tank, hablan de otros grandes perdedores. Más allá de los diez peores de la clase -todos ellos, además, con más de 100.000 millones de dólares de fugas impositivas anuales-, cita a Bolivia, cuya economía sumergida cuadruplica sus gastos sanitarios; a Rusia, donde el 60% de la firmas tienen al frente a “hombres de paja” para evitar el pago de impuestos; Italia, con una cultura arraigada y extendida  de propietarios de artículos de lujo (coches de alta gama o yates, por ejemplo) con menos de 30.000 euros de ingresos declarados al año o Grecia, país en quiebra pero benevolente con las grandes fortunas, pese a los intentos desesperados del Gobierno, por ejemplo, de gravar hasta el recibo de la luz.

sábado, 5 de mayo de 2012

EL PERFIL DEL MINISTRO NÚMERO CATORCE DEL GOBIERNO

Un artículo imprescindible si quiere saber quién maneja nuestro destino. Anteriormente y todavía controla desde su púlpito a Grecia, Irlanda, Portugal ... ya sabemos con que resultados.

¡CUIDADO! ESTE HOMBRE NOS VIGILA

Carlos Manuel Sánchez / 22-04-2012 / finanzas.com

Wolfgang Schäuble, el poderoso brazo de la señora Merkel

Controla nuestra economía en la sombra. Tanto que algunos ya lo califican con ironía como `el ministro número catorce del gobierno de Rajoy´. Sin cartera, pero con inmenso poder. El ministro de Finanzas alemán es el musculoso y alargado brazo derecho de Angela Merkel. Se lo presentamos. 

Es el hombre más odiado de Grecia. Y en España lleva el mismo camino. Wolfgang tiene una legendaria capacidad de caer mal. Lo que no le ha impedido cimentar la carrera más longeva de Alemania: lleva 40 años en el Parlamento y ha sido titular en cuatro gobiernos federales.

A sus 70 años, es un superviviente. Y no solo porque tenga que ir en silla de ruedas desde 1990, paralizado por las balas del calibre 38 de la pistola de un psicópata. También es un superviviente político. Su partido, la CDU, se resquebrajó hace una década a causa de un escándalo de financiación ilegal que le estalló precisamente a él en las manos. Schäuble aceptó un cheque de 100.000 marcos (unos 50.000 euros) de un traficante de armas. Cuando el Parlamento le pidió cuentas, se excusó alegando una laguna de memoria. Pero el prestigio del entonces canciller Helmut Kohl se fue al garete; y Schäuble, su delfín, vio cómo una mojigata física del Este, hija de un pastor luterano y a la que nadie tomaba demasiado en serio, le arrebataba el liderazgo. Angela Merkel era su protegida, pero no tuvo ningún reparo en quitárselo de en medio y acabar con su sueño de ser canciller. Tampoco Kohl dio la cara por él. Y Schäuble no se lo perdona, a pesar de que Kohl está ya muy viejo y enfermo. «Nuestra relación se acabó. Ni siquiera me apetece hablar de él», declaró a Der Spiegel.

Merkel sorprendió a todos cuando lo nombró ‘superministro’ de Finanzas. ¿Por qué lo hizo? Porque Schäuble se ha ganado los galones para decir en voz alta lo que piensa, algo que un estadista no siempre puede permitirse. Y Merkel se aprovecha de su locuacidad para usarlo de pararrayos. No son amigos. En Alemania definen su relación como una «paz armada». Schäuble no está de acuerdo. «Sé que dicen que me costó menos perdonar a Merkel que a Kohl, pero es una interpretación errónea. Ella me ha apoyado mucho cuando estaba enfermo. Y no me molesta no haber sido canciller. Ni siquiera pienso en ello». Forman un binomio bien engrasado: Merkel hace de poli bueno (aunque no derroche simpatía), Schäuble es el coco. Merkel dice que Alemania no contratará a trabajadores de fuera de la Unión Europea mientras haya tantos parados en España. Schäuble no se cansa de predicar austeridad y tentetieso.

Schäuble se aferró a la política cuando ya lo daban por defenestrado. Igual que antes se había aferrado a la vida cuando hace 22 años un perturbado mental le descerrajó tres tiros durante un mítin en Friburgo. Una de las balas se le quedó alojada en la columna. «Quién podía imaginar que nueve días después de la reunificación alemana yo estaría en un hospital, más muerto que vivo. Solo puedes vivir una vida feliz si aceptas que no puedes predecir lo que ocurrirá dentro de un momento». Schäuble quedó parapléjico. Pero a los tres meses ya estaba de vuelta en su despacho, compaginando el trabajo con la rehabilitación. Desde ese momento, los alemanes lo respetan. Sin embargo, las dudas de la prensa germana sobre su capacidad para llevar una vida política activa lo persiguen desde entonces. Y más en el último año, en el que su salud se ha resentido. En plena tormenta financiera, Schäuble tuvo que pasar semanas ingresado por problemas con los implantes que lleva en el cuerpo. «No he pensado en arrojar la toalla. Es cierto que los problemas actuales me someten a mucha presión, pero la silla de ruedas no es un impedimento. Viajar es fácil. Alguien me lleva y me trae del avión. Lo único que me incomoda es que no me puedo mover libremente. Cuando estoy con el Eurogrupo en Bruselas, los ministros que quieren hablar conmigo tienen que venir hasta donde yo estoy. Espero que no se lo tomen como un gesto de arrogancia», ironiza.

Pero también genera dudas dentro de su propio partido. «La gente piensa que estoy buscando el momento oportuno para retirarme. Pero no soy infeliz en la política. Al contrario. Que compañeros de partido insinúen a mis espaldas si soy adecuado para el cargo no me supone ningún problema. La política es competición».

Schäuble reconoce que la silla de ruedas «es un incordio, limita la comunicación; a veces, la gente tiene que agacharse para hablar conmigo y sé que es incómodo, prefiero que se sienten a mi lado a que doblen la espalda... Y cuando duermo, sueño que camino. El subconsciente nunca termina de asimilar la silla».

Schäuble tiene reputación de duro. Es raro verlo sonreír. Y con sus empleados es muy autoritario. «No estoy de acuerdo. Eso lo dicen los que no me conocen. Hay un cierto cliché sobre mi persona: ‘Como está fastidiado en su silla de ruedas, tortura a los que tiene alrededor, sobrecargándolos de trabajo’. Pero no es verdad. Dicen que el atentado cambió mi personalidad. No lo sé. ¡Mis hermanos siempre me han dicho que soy la misma persona horrible de siempre!».

Bromas aparte, cada palabra suya es afilada. No le importa ser políticamente incorrecto. Y genera expectación allá donde va. Así que lo invitan a conferencias por medio mundo. Chapurrea un inglés mediocre, porque en el colegio aprendió francés. Da igual. Sus frases son torpedos a la línea de flotación. El presidente griego, Karolos Papoulias, lo sabe bien. «¡Pero quién se ha creído este señor! ¡Cómo se atreve a ridiculizar a Grecia! ¡Está insultándonos!», bramaba cuando Schäuble expresó sus dudas de que el país heleno cumpliese con las draconianas medidas de austeridad y dijo que nunca debía haber entrado en el euro. «O firman que acatarán los recortes, o ya saben dónde está la puerta [de la Unión Europea]», amenazó Schäuble. Que lo hayan cazado haciendo sudokus mientras el Parlamento alemán debatía una ayuda de 130.000 millones de euros al Gobierno de Atenas no le preocupa. «Vivimos en un mundo en el que hay cámaras por todas partes. Al pobre Václav Havel, el presidente checo, lo pillaron robando una estilográfica en una conferencia y lo vieron millones de personas en Internet. ¡Cosas que pasan!».

Pero los griegos claman al cielo. «Siempre nos hemos enorgullecido de defender la libertad; no solo la nuestra, sino también la de Europa», se indignaba Papoulias, en referencia a la resistencia contra los nazis. La prensa helena captó al vuelo la alusión para caricaturizar a Schäuble con uniforme de las SS en sus portadas. Es injusto, porque Schäuble nació durante la Segunda Guerra Mundial (1942). Es hijo de un asesor fiscal. Estudió Derecho y Económicas. Fue inspector de Hacienda. Está casado desde 1969 con una economista. Tienen cuatro hijos. Protestante, Schäuble siempre ha presumido de la importancia de la fe cristiana evangélica en su vida. No tiene apenas amigos. Pero su círculo familiar es estrecho.

Con España no es más sutil. A Rajoy ya le dijo que la huelga general del 29 de marzo no tuvo «bastante apoyo» como para frenar las reformas. Y se informó con detalle de los presupuestos de 2012. Solo después de conocer los números les dio el visto bueno. «Van en buena dirección. Unas finanzas sostenibles son la precondición necesaria para un crecimiento sostenible. Hay que reequilibrar. Nosotros lo hicimos en Alemania y ahora les toca a ustedes».

Esta fiscalización externa es algo inédito en la historia de la democracia española. Pero habrá que irse acostumbrando. ¿Adivinan quién sustituirá a Jean-Claude Juncker al frente del todopoderoso Eurogrupo de Finanzas en junio, cuando termine su mandato? Merkel quiere que sea Schäuble. Tiene todas las papeletas. Y Schäuble creará una comisión de expertos independientes que supervisen la política presupuestaria en los países del euro con problemas; los ‘pigs’, para entendernos. «Conviene que sientan la presión de los mercados para que no se relajen». Dicho en plata, que los socios venidos a menos de la UE estén con la soga al cuello.

A fin de cuentas, Schäuble vela por los intereses de su país. Los fondos de pensiones germanos invirtieron en deuda española y griega. Y con la jubilación [alemana] no se juega. Así que hay que apretarle las tuercas a los gobiernos en apuros, aunque sea a costa de tremendos sacrificios. ¿Qué nos espera? En opinión de Schäuble, «vendrán más años difíciles, de debilidad económica y lento crecimiento». ¿Cuántos? «Media docena».