domingo, 1 de abril de 2012

LA ACTUAL POLÍTICA ECONÓMICA PONE EN MARCHA LA ESPIRAL DE LA DEPRESIÓN

¿Cuál es la deriva de la economía española con la política económica actual, "recomendada" por la UE y seguida sin vacilación por el actual gobierno?

En el siguiente artículo se muestra claramente. Menores ingresos como consecuencia de la paralización de la actividad y mayores gastos para sostener lo imprescindible, por ejemplo las pensiones, sin las cuales no podrían sobrevivir muchas familias, no olvidemos que de una pensión se sustentan actualmente y cada vez en más casos, abuelos, hijos e incluso nietos.

Curioso, una política que según nos cuentan solucionará el problema del déficit y sin embargo lo que hace es empobrecer al ciudadano medio e incrementar el dichoso déficit. ¿No será que se están equivocando de política? Bueno, equivocando con todos menos con los que más tienen. Con estos no parece que vaya la crisis. Lo último es la amnistía fiscal, que significa perdonar a las grandes fortunas sus deudas con el fisco con tal de que repatrien el dinero. Cada vez estamos más cerca de convertirnos en una república bananera, quizá con Eurovegas lo consigamos.

Del gran fraude nadie dice ni pío. ¿Por qué no interesa hablar del fraude con mayúsculas y mucho menos ponerle coto, siendo que sería una forma excelente de reducir el déficit sin afectar tan drásticamente a la economía social?

Para ir reflexionando les dejo con el artículo publicado en "Cinco Días".

El estado auxilia a la Seguridad Social para pagar las pensiones

El Gobierno adelantó en los dos primeros meses del año buena parte de las transferencias que recibe la Seguridad Social a lo largo del ejercicio para apuntalar el pago de las pensiones. Este adelanto de liquidez pretende evitar que la caja del sistema quede en niveles peligrosamente bajos. La Administración central adoptó esta medida ante la fuerte caída de los ingresos por cotizaciones, que bajaron un 4% hasta febrero.

J. V. - Madrid - 28/03/2012 - 07:00 CincoDías.com

Los datos de ejecución presupuestaria hasta febrero de la Seguridad Social mostraron un incremento del superávit que el propio Ejecutivo se afanó en matizar. En los dos primeros meses del año, los ingresos por transferencias corrientes se incrementaron hasta los 4.126 millones, un 147% más que en el mismo periodo del año anterior. Ese aumento se explica por la mayor aportación del Estado central. El Ejecutivo ha optado por adelantar a principios de año una parte considerable de las transferencias que la Seguridad Social recibe a lo largo del ejercicio con el objetivo de mantener la liquidez en la caja del sistema. Se trata de una medida extraordinaria que ilustra el deterioro de las cuentas del sistema de protección.

En cualquier caso, fuentes de Empleo aseguraron que sin los recursos procedentes de la Administración central, la Seguridad Social no hubiera tenido problemas para abonar las pensiones correspondientes a febrero. Sin embargo, reconocen que la situación es compleja ante la fuerte caída de las cotizaciones que, en solo dos meses, han descendido un 4%. Y, en el mismo periodo, el pago de las pensiones contributivas avanzó un 4,5%. "Esta brecha no debe causar alarma, pues las pensiones con este Gobierno están plenamente garantizadas", apuntó el secretario de Estado de la Seguridad Social, Tomás Burgos.

El incremento de las transferencias del Estado permitió que la Seguridad Social alcanzara un superávit de 5.808 millones, un 0,55% del PIB. Sin el auxilio del Estado, los ingresos no financieros hubieran caído un 0,27% y el excedente bajaría hasta los 3.331 millones, un nivel inferior al superávit registrado en los dos primeros meses del año anterior. Por otra parte, el adelanto de liquidez a la Seguridad Social -y también a las comunidades autónomas- explica, en parte, el mal resultado de la ejecución presupuestaria de la Administración central que, hasta febrero, registró un déficit de 20.668 millones frente a los 13.840 millones del mismo periodo de 2011.

Descenso de los ingresos

Hacienda alerta de que los datos aún no son indicativos de la evolución del conjunto del año al no reflejar los recortes del gasto ya aprobados ni la subida del IRPF. Aun así, resulta inquietante la caída de los ingresos ligados al consumo. La recaudación del IVA bajó un 9,8% y, en este caso, febrero sí que resulta un mes significativo, ya que se incorpora el pago del impuesto de las pymes correspondiente al cuarto trimestre de 2011 y también los devengos de diciembre y enero de las grandes empresas.

Por otra parte, la recaudación de impuestos especiales se redujo un 3,3%, lo que constata la atonía del consumo. Los ingresos no financieros totales cayeron un 1,3%, cifra que evidencia que cumplir el objetivo de déficit del 5,3% para este año será muy complicado.