lunes, 2 de mayo de 2011

INDÍGNESE, PERO SOBRE TODO ACTÚE

Lo comentado en este post nace de una reflexión consciente provocada por la lectura de un libro publicado recientemente, escrito por António Damasio, neurocientífico de prestigio internacional.

El libro se titula Y el cerebro creó al hombre y en cierta parte del mismo se explica cómo el desarrollo de un cerebro complejo se debe a una tendencia evolutiva propensa a la gestión eficaz de la vida, por tanto, a la supervivencia, o lo que es lo mismo, al mantenimiento de nuestro organismo dentro de un equilibrio homeostático.

La importancia de la homeóstasis para un organismo queda palpable en algunos párrafos extraídos del libro y que paso a citar:

"La demanda inconsciente de homeóstasis tiene en su poder el control natural."

"El motor que sustentó estos avances culturales es, a mi juicio, el impulso homeostático."

"La reflexión consciente pudo poner en tela de juicio y modular incluso la homeóstasis automatizada, y decidirse por un intervalo óptimo de homeóstasis de un nivel más elevado que el necesario para la supervivencia y en consecuencia más propicio para el bienestar."

No obstante, hay un párrafo que me ha llamado poderosamente la atención y es el siguiente:

"... la elaboración de reglas y leyes morales, así como el desarrollo de sistemas de justicia, son respuestas a la detección de desequilibrios causados por comportamientos sociales que hacían peligrar la vida del grupo y la de los individuos."

Históricamente se han producido desequilibrios que han puesto en peligro e incluso han acabado con comunidades y civilizaciones enteras. Las causas se pueden encontrar en la sobreexplotación de los recursos o por el advenimiento de catástrofes naturales devastadoras ajenas a la influencia del hombre.

Actualmente nos encontramos ante episodios sociales y naturales que nos hacen temer por el tan ansiado equilibrio homeostático, lo que algunos llaman crisis sistémica. En este caso, el alcance de los problemas y sobre todo sus repercusiones son globales, ya que tarde o temprano terminarán afectándonos a todos. La influencia de la actividad humana en estos episodios es incuestionable.

La sobreexplotación de los recursos es una vez más la causa principal. Dicha sobreexplotación es la consecuencia de un sistema económico basado en el consumo de productos, necesarios o no, diseñados bajo criterios de obsolescencia programada para propiciar el continuo reemplazo de los mismos y por tanto un nivel de consumo que permita mantener las industrias y los beneficios de las empresas que las conforman.

La tecnología que ha impulsado la escalada de la explotación del medio hasta límites insostenibles apenas puede poner freno a las consecuencias perniciosas de su actuación. Estamos viendo cómo el sistema languidece y en su declive, provoca desigualdades sociales crecientes debido a la influencia de los económicamente poderosos sobre los sistemas políticos y legales, que ceden a las presiones e inclinan la balanza de los beneficios a su favor. El coste de estas políticas se socializa, yendo en detrimento de la mayoría.

Las desigualdades sociales son sangrantes si consideramos que los que están en un lado de la balanza son una minoría cada vez más reducida pero con un poder creciente. Hacen ostentación de una vida llena de lujos, mientras que los del otro lado -los más necesitados suman la mitad de la población mundial- pasan hambre o cuando menos necesidad por falta de atención sanitaria, o de acceso a la enseñanza.

Ha llegado el momento de recordar el párrafo del libro de Antonio Damasio y por lo tanto concluir, que es necesario un cambio radical de la forma en la que nos organizamos como especie, si no queremos sucumbir junto con el actual esquema neoliberal imperante.

Los desequilibrios causados por comportamientos sociales que hacen peligrar la vida del grupo y la de los individuos son cada día más evidentes. En los países más desarrollados lo constatamos en forma de perdida de bienestar y reducción de la clase media. En otras partes las poblaciones pasan grandes dificultades para sobrevivir. Los sistemas de justicia actuales no son capaces de detectar eficazmente estos desequilibrios y por tanto, se ha bloqueado la posibilidad de su prevención o eliminación. Las leyes morales están desapareciendo. Actualmente la norma ética y moral más básica, es decir, no quieras para los demás aquello que no deseas para ti mismo, está dejando de tener sentido, en gran parte por ser los propios estados los primeros en obviarla.

No podemos fiarnos de los sistemas de gobierno locales o nacionales -en teoría democráticamente elegidos- cuando se ha constatado que instancias económicas de índole supranacional intervienen los gobiernos cuando estos se desvían de la agenda preestablecida.

No podemos confiar en los individuos que ostentan el poder económico ni en sus acólitos políticos ya que son los beneficiarios del actual sistema, y por tanto, no serán ellos los que impulsen ningún tipo de cambio. Por el contrario, mediante la ocultación, la tergiversación y la repetición machacante de consignas contrarias a la realidad, intentarán frenar cualquier conato de cambio.

La realidad, en última instancia, es que se está rompiendo el equilibrio homeostático, tanto el de la Tierra, como el sociocultural y esta situación tarde o temprano provocará una rotura irreversible del sistema.

Probablemente las tendencias que se han puesto en marcha sean irreversibles. Me refiero al cambio climático y la pérdida de la biodiversidad, pero también al cambio sociopolítico y cultural debido a una progresiva irrelevancia de los procesos democráticos y falta de legitimidad y respaldo social de los nuevos foros globales de decisión. Lo que queda claro es que seguir por el mismo camino conduce hacia un desenlace traumático para la gran mayoría de la población.

La reflexión que promueve la indignación ante los acontecimientos expuestos, siendo acertada, tiene que migrar rápidamente hacia la acción y la movilización consciente para aglutinar una fuerza mayor y de sentido contrario a las que imperan actualmente, que tienden a la anestesia social como solución para evitar los conflictos.

Llegar a una situación de conflicto no es agradable para nadie, pero en situaciones como la actual es el único medio del que dispone la población para evitar males mayores. Nótese que he empleado la palabra conflicto, que no necesariamente tiene que derivar en violencia.

Recuerde el lector, que la fuerza con la que cuenta la población es la unión, la fuerza del número es muy poderosa y capaz de modificar cualquier tendencia establecida, pero para ello se ha de pasar primero por un proceso de asimilación consciente de la necesidad de emprender las acciones necesarias para que las cosas cambien.

Un mundo diferente y mejor es posible, sólo tenemos que imaginarlo y poner en práctica las acciones necesarias para conseguirlo. De que estas acciones lleguen a tiempo depende el equilibrio homeostático de millones de personas y del planeta.

domingo, 1 de mayo de 2011

ANÁLISIS TÉCNICO DEL EUR/USD

Me hago eco del análisis técnico del EUR/USD de Javier M. Esteban. La intención es identificar el peligro que supone la política monetaria de EE.UU. para su propia economía y para la economía internacional. Es posible que tengan controlados los límites de su política monetaria y que sepan reaccionar a tiempo, no obstante, más bien parece lo contrario. Habrá que seguir con detalle la evolución de la política monetaria USA para analizar la repercusión internacional.


Empezaré con el dólar, que hace tiempo que no le analizo. Para ello he preparado tres gráficos, mensual, semanal y diario para ir viendo como va desde una perspectiva más lejana a una de más corto plazo. Vamos con ellos…

Viendo el gráfico lo de la Reserva Federal de dólar fuerte suena a broma, porque parece que no han parado hasta conseguir una devaluación importante en su divisa. Lo peligroso es que esa figura rota al alza sea un banderín en gráficos mensuales, porque la ruptura de máximos le daría un objetivo de subida al euro brutal por encima de los dos dólares por euro.

No me imagino la que se puede liar si llegáramos a ese escenario.

En el gráfico semanal se aprecia mejor la ruptura de la directriz superior. Vela blanca rompiendo resistencia, semana de consolidación, pullback en la siguiente con vuelta por debajo de la resistencia convertida en soporte, cierre cerca de máximos y esta semana nueva vela blanca.

El RSI marca nuevos máximos semanales y apoya la subida.

Siguiente resistencia (muy importante) en la zona 1,5150-1,5280, máximos del año pasado y línea clavicular de la figura de techo que marcó en 2008. Ahí lo normal sería una pausa para corregir en parte la subida que lleva que ha sido importante. Por encima de esa zona están los máximos históricos y más arriba la subida libra (o caída libre del “dólar fuerte” USA).

Soporte en 1,4260, en la resistencia rota al alza.

Termino con el gráfico diario, donde vemos como la zona de soporte está reforzada por la media de 50 que viene subiendo y empujará al alza al precio cuando la toque.

El aspecto es netamente alcista para el euro, con máximos y mínimos crecientes y subidas muy ordenadas apoyándose en las medias de 20 y 50. La de 200 queda lejana, lo que la hará buen punto de compra el día que la toque en una corrección.

En definitiva, la impresora hace estragos en el dólar a pesar de la retórica de los políticos hablando de dólar fuerte. Así es imposible que una divisa suba, imprimiendo un promedio de 5000-6000 millones de dólares de la nada a diario.

Esta semana pondré un artículo de la gran mentira de las subidas en USA. Se la están jugando a todo o nada y si no cambian de actitud (yo ya dudo hasta que estén a tiempo de cambiar) se les va a caer el chiringuito.