lunes, 15 de noviembre de 2010

CONECTANDO DATOS ECONÓMICOS

En este post verán algunos datos interesantes que he recogido durante la semana pasada y que pueden arrojar algo de luz sobre el poco claro panorama económico internacional.

Empezaré comentando que la agencia de calificación crediticia china Dagong, creada para desafiar la hegemonía de las agencias anglosajonas, anunció el pasado martes una rebaja de su nota para la deuda soberana estadounidense de AA a A+. El comentario que justificaba la decisión fue que "a la vista de que ninguno de los indicadores económicos estadounidenses de relevancia han mejorado de forma evidente, es posible que Estados Unidos continué con el uso expansivo de su política monetaria, en perjuicio de los intereses de sus acreedores". Ni que decir tiene que China, a pesar de haber reducido drásticamente su interés en acumular bonos USA -de 100.000 millones de dólares anuales a los 23.000 millones del primer semestre del año y los 55.000 millones estimados para todo el 2010- sigue siendo el principal acreedor y no parece que le haga ninguna gracia que su deudor, le pague con unos papeles que cada vez valen menos. Para los Estados Unidos es una forma de aligerar su deuda sin tener que recurrir a la bochornosa reestructuración de la misma, al tiempo que beneficia sus exportaciones y debilita la competencia del resto de países exportadores. Como ven, siguen las tensiones entre acreedores y deudores.

Por otra parte, en el siguiente gráfico pueden ver como la supuesta revalorización del yuan se queda en eso, ...supuesta, ya que ante una pequeña revalorización respecto del USD contrapone sensibles devaluaciones respecto del resto de monedas. Esta información es de los últimos tres meses.


No parece que esta política del gobierno chino sea muy solidaria con el resto de países, ni vaya a contribuir a mejorar la economía internacional por parte del país con el mayor superávit. Si en algo coinciden la mayor parte de los países, cosa poco frecuente últimamente, es en la necesidad de que China revalúe el yuan y equilibre su gran superávit, aún de forma moderada, en favor del resto de países. Puede que veamos una versión atenuada de esa esperada revalorización del yuan, como vía para frenar las tensiones inflacionistas que persisten en la economía china. Sin duda en las antípodas del altruismo y más bien por motivos de interés particular, pero con el mismo efecto beneficioso. No obstante, esto está por ver.

En el último gráfico pueden ver las necesidades de financiación de los gobiernos durante 2010 y 2011, sobran palabras. Los datos del FMI indican unas necesidades globales de financiación de $ 10,2 trillion la estimación representa un aumento del 7% a partir de 2010 y más del 27% del PIB anual de las economías desarrolladas.