martes, 13 de julio de 2010

UNA AGENCIA CHINA DE CALIFICACIÓN DE RIESGO REBAJA EL RATING DE LA DEUDA USA.

La agencia china de calificación de riesgo Dagong International Credit Rating Co. calificó la deuda del gobierno de EE.UU. como AA con perspectiva negativa, mientras que calificaba la deuda del gobierno chino como AA+ con perspectiva estable.

No sólo calificó la deuda de EE.UU. por debajo de la china, también por debajo de la de otros once países (ver gráfico comparativo abajo). Advirtió que EE.UU. se encuentra entre los países que podrían enfrentar costes crecientes por su deuda y riesgo de impago.

Este informe llega en medio de las quejas de Pekin sobre las agencias de calificación occidentales que, según dicen, no otorgan a la deuda de China un rating acorde con la fortaleza de su economía, aumentando los costes derivados del interés de su deuda.

El anuncio de Dagong tubo lugar, el pasado domingo, en la sede de la agencia de noticias Xinhua, estrechamente vinculada al gobierno del Partido Comunista.

El presidente de Dagong, Guan Jianzhong, dijo que el sistema de calificación occidental liderado por las agencias de calificación de riesgo Moody´s, S&P y Fitch, es el culpable de la crisis global y de los problemas de la deuda europea. Dijo que "proporciona información errónea sobre la calificación crediticia no reflejando las condiciones cambiantes de la misma".

Se advirtió que Washington, junto con Gran Bretaña, Francia y algunos países más, podrían tener problemas para recaudar más dinero si permiten que los riesgos fiscales se descontrolen.

Está claro que China pretende colocar a la Agencia Dagong entre las más representativas a nivel internacional para compensar la supremacía de las agencias occidentales o mejor dicho, anglosajonas. Su planteamiento se ve reforzado por el papel, cuando menos desafortunado, que las agencias de calificación de riesgo anglosajonas han tenido y siguen teniendo en el desarrollo de la crisis.

Conviene tener muy en cuenta las advertencias que hacen sobre el desempeño de la deuda de EE.UU. y Gran Bretaña, máxime teniendo en cuenta que China es el mayor acreedor del mundo y su capacidad para invertir o no en ciertos activos puede, en un momento dado, inclinar la balanza en un sentido u otro.

Parece que el verano puede ir tomando temperatura si estas advertencias van a más. De momento la guerra abierta, en el ámbito comercial, entre China y EE.UU. se está ampliando al terreno de la deuda soberana, situación a tener muy en cuenta en el futuro próximo.


Nota: Enlace a la noticia de la agencia Associated Press.