domingo, 18 de julio de 2010

LO QUE EL FINANCIAL TIMES NO DICE DE LA ECONOMÍA DEL REINO UNIDO.

Han sido muchos los comentarios y artículos que el Financial Times ha dedicado a la situación económica en España y en otros países europeos. Casi siempre para abundar en la mala situación económica por la que estamos pasando al tiempo que manifestar, con cierto desdén, la mala praxis que en materia económica se ha seguido y se continua siguiendo. Motivo por el que auguran un futuro sombrío.

Lo cierto es que se han cometido errores en todos los países y que, por lo que parece, en la mayor parte de ellos ha llegado la hora de depurarlos. En lo que nos toca debemos reconocer que los gobiernos existentes en las últimas dos décadas han confiado ciegamente en la capacidad de la economía del ladrillo para generar trabajo y prosperidad al país. Dinero fácil para muchos que más pronto de lo que llegó se ha esfumado, dejándonos una tasa de paro extremadamente alta y unas condiciones socio-económicas complicadas.

Lo mencionado anteriormente es totalmente cierto, junto con otros desmanes que se podrían añadir y que añadiremos en próximos post. Es más, debemos admitirlo si queremos empezar a dar los pasos necesarios para superar la situación. No obstante, esto no quiere decir que aceptemos las criticas de quienes, de forma interesada, necesitan desviar la atención de una coyuntura interna deprimente.

Tras el cambio de gobierno en UK y como explicación a las medidas de austeridad que el nuevo ejecutivo ha implantado recientemente, se están conociendo ciertas perlas sobre la situación real de las cuentas en aquel país. Una de las últimas, es que la verdadera magnitud de la deuda nacional de Gran Bretaña según su propia Oficina Nacional de Estadísticas es de 4 billones de libras, cuatro veces mayor de lo reconocido anteriormente. Por menos que esto, los griegos fueron despellejados por los medios de comunicación cuando reconocieron haber ocultado datos referentes a su deuda real.

La Oficina Nacional de Estadísticas pretende cuantificar la carga que las futuras generaciones tendrán que asumir y recopilar datos sobre la deuda que el estado acumula fuera de balance. Las cifras indican una gran transferencia de deuda intergeneracional, que beneficiaría a la generación del bebe boom a expensas de las personas más jóvenes y las generaciones futuras. Tanto es así, que si los padres quisieran ahorrar los costes de la deuda nacional británica a sus hijos y nietos tendrían que pagar un 30% más de impuestos.

Estos datos, sin duda, apoyan el interés del gobierno británico en su intento por frenar el gasto y reducir el déficit. La Oficina Nacional de Estadísticas británica desglosa las principales partidas de gasto público de la siguiente forma:

* El pago de las pensiones.
* Los pagos en virtud de los contratos de financiación de la iniciativa privada.
* Los pasivos contra contingencias, por ejemplo las garantías de depósitos bancarios.
*El desmantelamiento de plantas de energía nuclear; para que luego digan que la energía nuclear es barata.
* El impacto en las intervenciones del sector financiero, (el rescate de bancos).

Todo esto supone que las generaciones futuras tendrán que hacer frente a una gran deuda. Concretamente los futuros contribuyentes tendrán que asumir una carga fiscal adicional de 200.000 libras cada uno durante su vida para pagar los gastos de los servicios públicos que reciban las generaciones anteriores. Incluso con los actuales planes de austeridad del gobierno británico para reducir el déficit, cada persona nacida en 2011 comenzará su vida con una deuda contraida con el estado equivalente a 150.000 libras.

No parece que las generaciones futuras lo vayan a tener fácil, de echo es seguro que no podrán disfrutar de muchas de las ventajas sociales que sus padres o futuros padres disfrutan en la actualidad; educación universitaria gratuita, atención gratuita a largo plazo para los ancianos, los ingresos por privatizaciones de activos oficiales, etc.

Con esta información sólo pretendo poner de manifiesto lo difícil que será para todos superar la actual crisis económica, no evidenciar las dificultades de un país en concreto. Como he dicho antes las generaciones futuras, los jóvenes y las personas que sufran de una forma más directa los rigores de la crisis, independientemente de su edad, no lo van a tener nada fácil y esto será una realidad tanto en Gran Bretaña como en España y en el resto de los países occidentales. Se ha acabado vivir de las deudas contraídas para pagar el consumo desproporcionado de cosas que en muchos casos no necesitamos y que contribuyen a degradar el medio ambiente.

Lo que caracteriza a la raza humana, que es su inventiva y capacidad de superación se está poniendo a prueba. Espero que no terminemos cayendo en la aceptación de la exclusión y en la radicalización de las políticas para proteger los intereses de unos pocos.

Pasando a otro tema y ya que estoy siguiendo semanalmente la evolución del indicador adelantado de crecimiento ECRI, comentar que ha seguido empeorando, concretamente, el indicador semanal baja de 121,5 a 120,6. En cuanto al indicador de crecimiento anualizado vuelve a bajar de -8,3% a -9,8%

Nota: Si está interesado en ampliar la información sobre la situación en Gran Bretaña puede leer, en inglés, el siguiente artículo de The Independent.