sábado, 10 de julio de 2010

CUANDO LOS DATOS NO SON LO QUE PARECEN


En efecto, los datos no son siempre lo que parecen, en algunos casos los gobiernos hacen lo posible por maquillarlos para conseguir un efecto psicológico sobre la población, en ocasiones, opuesto a la realidad. La política mediática hace su aparición y entonces todo parece posible, incluso el relato de "Alicia en el país de las maravillas" parecería normal. La intención es conseguir que los ciudadanos tengamos un sesgo determinado a la hora de interpretar la realidad, incluso a base de inyectarnos ficción.

Presentaré un ejemplo muy reciente basado en los datos de paro en EE.UU., no obstante, se pueden encontrar ejemplos en cualquier gobierno o partido político en el mundo. Además, la aclaración que haré a continuación servirá para completar la serie de datos ofrecidos en los post anteriores.

El jueves 8 de julio, se dieron a conocer, entre otros, los siguientes datos en EE.UU.:

Las peticiones de subsidio de paro semanales bajan de 475.000 a 454.000, cuando se esperaban 460.000.

El total de perceptores baja de 4,616 millones a 4,413 millones, mejorando sensiblemente los 4,6 millones esperados.

Con todo, la tasa de paro ha descendido desde el 9,7% para situarse en junio en el 9,5%, mucho mejor que el 9,8% esperado.

Ahora veamos como se sustancian los datos indicados arriba, que los mercados han recibido con agrado, como no podía ser de otra forma:

Según datos de la semana pasada y tras ajustes a la baja de datos precedentes, en los últimos dos meses la creación de empleo privado en EE.UU. fue de 116.000 puestos de trabajo. Es necesario crear 125.000 empleos al mes sólo para mantenerse al día respecto del crecimiento demográfico.

Hay que considerar que en EE.UU. si una persona desempleada, por el motivo que sea, no se muestra activa en la búsqueda de trabajo durante cuatro semanas, no se cuenta como desempleada. En los últimos dos meses cerca de un millón de personas han desaparecido de las listas de desempleo por este motivo. De contar con estas personas la tasa de paro habría ascendido hasta el 9,9%. Si se cuentan a todas aquellas personas desempleadas, independientemente del tiempo que hayan permanecido sin empleo, que querrían tener un puesto de trabajo si pudiesen encontrarlo, la tasa de paro se elevaría hasta el 11%, un punto por encima de la cifra psicológica del 10%.

Probablemente la mejor manera de analizar el desempleo sea observando el porcentaje de la población total que tiene trabajo. Este indicador ha ido creciendo intermitentemente en los últimos 50 años, como consecuencia de la incorporación de la mujer al mercado de trabajo en EE.UU. No obstante, y el siguiente gráfico es revelador, en el último año se ha producido una caída considerable de casi un menos 5%. Lo que se traduce en personas que han perdido su puesto de trabajo.



Si los datos actuales se contrastan con los de los últimos 45 años, vemos que el nivel actual es típico de las recesiones, como muestra el siguiente gráfico del propio departamento de trabajo de EE.UU.:



Pues sí, una transformación digna del propio Doctor Jekyll que encarnándose en Mr. Hyde muestra su peor cara.

Aprovecho la ocasión para realizar el seguimiento rutinario del indicador adelantado de crecimiento semanal ECRI que baja de 122,2 a 121,5. El indicador de crecimiento anualizado baja de -7,7% a -8,3% lo que no augura un crecimiento sostenido.

Sigan atentos a los datos, pero intenten encontrar la verdad en ellos, cosa que no resulta tan sencilla y menos en los tiempos que corren.

Nota: Algunos datos indicados en este post forman parte de una carta semanal escrita por el prestigioso analista financiero John Mauldin.