viernes, 30 de julio de 2010

LA CONFIANZA ES LA BASE DE LA PIRÁMIDE DEL SISTEMA ECONÓMICO.

En pocas ocasiones ha sido tan importante mantener la confianza en el sistema económico como en la actual. No obstante, en pocas ocasiones se han tenido tantos motivos para desconfiar del sistema económico como ahora.

Cuando hablo de confianza en el sistema económico me refiero a entender que los asientos contables almacenados en los servidores de las entidades financieras tienen tanto valor como si tuviésemos físicamente el dinero en la mano, más aún, confianza en que el dinero de papel que manejamos diariamente cuando queremos adquirir algún bien o servicio tenga tanto valor como si nuestras manos sostuviesen el equivalente en oro. Por hacer referencia al patrón oro, abandonado hace años en favor del dólar norteamericano y del que ahora tantos se acuerdan al ver que EE.UU. ha pasado de ser el mayor acreedor del mundo a ser el mayor deudor.

Por el momento gana la confianza y más nos vale, ya que hay ciertos datos que indican que sin ella podríamos sumirnos en un caos sin precedentes.

Los datos a los que me refiero los aporta el Banco de Pagos Internacional - Bank of International Settlements (BIS). En concreto indican que el mercado de derivados OTC, aquel que escapa a la regulación y que forma parte de las practicas opacas que están en el epicentro de la crisis, asciende a 614,6 billones de dólares a cierre de 2009, o dicho de otra forma, nueve veces la riqueza mundial.

La cifra indicada es un 12% mayor que la de diciembre de 2008. El crecimiento de este mercado ha sido exponencial, de hecho, a principios de siglo, según el propio BIS, el subyacente sobre el que se negociaron derivados era de apenas 100 billones de dólares.

A pesar de los efectos perversos de la crisis, tanto para los gobiernos como para las empresas y especialmente para los ciudadanos, esta potencial amenaza del sistema sigue existiendo sin ningún control. Después de tantas reuniones del los G-8, G-20 y todos los G's habidos y por haber, después de las declaraciones de Obama sobre la reciente ley de regulación bancaria aprobada en EE.UU., lo cierto es que los grupos de presión vinculados a la gran banca han conseguido retirar de la reglamentación y de la agenda política este espinoso y preocupante asunto.

Con la crisis, muchas personas han despertado de la sensación de falsa riqueza que les mantenía ajenos a la realidad de que sus posesiones podían, en la práctica, perder gran parte de su valor. Esto también es aplicable a varios países, entre ellos España. No obstante, imagínese cual sería la perdida de valor de infinidad de activos repartidos por todo el mundo si lo ocurrido con las hipotecas subprime pasara con el mercado de derivados en su conjunto.

Bueno, mejor que no se lo imagine y siga confiando. Piense que la confianza de cada ciudadano es, en última instancia, el valor que forma la base de la pirámide del intrincado sistema económico que nos han organizado y al que contribuimos diariamente.

Enlace relacionado:

La alianza impía

jueves, 29 de julio de 2010

FALTA DE CORRELACIÓN ENTRE BENEFICIOS EMPRESARIALES Y EMPLEO.

Como se puede apreciar en el gráfico, el incremento de los beneficios de las grandes corporaciones estadounidenses no ha provocado una mejora del empleo. La falta de correlación entre los dos datos no indica una mejora de la economía, o al menos de la economía de las familias, sino una importante disfunción entre los beneficios empresariales y los beneficios que la sociedad en su conjunto obtiene de esa mejora. Una prueba más de que al ciudadano sólo le han quedado las deudas, después de haber sido el sostén de la economía del capital.

domingo, 18 de julio de 2010

LO QUE EL FINANCIAL TIMES NO DICE DE LA ECONOMÍA DEL REINO UNIDO.

Han sido muchos los comentarios y artículos que el Financial Times ha dedicado a la situación económica en España y en otros países europeos. Casi siempre para abundar en la mala situación económica por la que estamos pasando al tiempo que manifestar, con cierto desdén, la mala praxis que en materia económica se ha seguido y se continua siguiendo. Motivo por el que auguran un futuro sombrío.

Lo cierto es que se han cometido errores en todos los países y que, por lo que parece, en la mayor parte de ellos ha llegado la hora de depurarlos. En lo que nos toca debemos reconocer que los gobiernos existentes en las últimas dos décadas han confiado ciegamente en la capacidad de la economía del ladrillo para generar trabajo y prosperidad al país. Dinero fácil para muchos que más pronto de lo que llegó se ha esfumado, dejándonos una tasa de paro extremadamente alta y unas condiciones socio-económicas complicadas.

Lo mencionado anteriormente es totalmente cierto, junto con otros desmanes que se podrían añadir y que añadiremos en próximos post. Es más, debemos admitirlo si queremos empezar a dar los pasos necesarios para superar la situación. No obstante, esto no quiere decir que aceptemos las criticas de quienes, de forma interesada, necesitan desviar la atención de una coyuntura interna deprimente.

Tras el cambio de gobierno en UK y como explicación a las medidas de austeridad que el nuevo ejecutivo ha implantado recientemente, se están conociendo ciertas perlas sobre la situación real de las cuentas en aquel país. Una de las últimas, es que la verdadera magnitud de la deuda nacional de Gran Bretaña según su propia Oficina Nacional de Estadísticas es de 4 billones de libras, cuatro veces mayor de lo reconocido anteriormente. Por menos que esto, los griegos fueron despellejados por los medios de comunicación cuando reconocieron haber ocultado datos referentes a su deuda real.

La Oficina Nacional de Estadísticas pretende cuantificar la carga que las futuras generaciones tendrán que asumir y recopilar datos sobre la deuda que el estado acumula fuera de balance. Las cifras indican una gran transferencia de deuda intergeneracional, que beneficiaría a la generación del bebe boom a expensas de las personas más jóvenes y las generaciones futuras. Tanto es así, que si los padres quisieran ahorrar los costes de la deuda nacional británica a sus hijos y nietos tendrían que pagar un 30% más de impuestos.

Estos datos, sin duda, apoyan el interés del gobierno británico en su intento por frenar el gasto y reducir el déficit. La Oficina Nacional de Estadísticas británica desglosa las principales partidas de gasto público de la siguiente forma:

* El pago de las pensiones.
* Los pagos en virtud de los contratos de financiación de la iniciativa privada.
* Los pasivos contra contingencias, por ejemplo las garantías de depósitos bancarios.
*El desmantelamiento de plantas de energía nuclear; para que luego digan que la energía nuclear es barata.
* El impacto en las intervenciones del sector financiero, (el rescate de bancos).

Todo esto supone que las generaciones futuras tendrán que hacer frente a una gran deuda. Concretamente los futuros contribuyentes tendrán que asumir una carga fiscal adicional de 200.000 libras cada uno durante su vida para pagar los gastos de los servicios públicos que reciban las generaciones anteriores. Incluso con los actuales planes de austeridad del gobierno británico para reducir el déficit, cada persona nacida en 2011 comenzará su vida con una deuda contraida con el estado equivalente a 150.000 libras.

No parece que las generaciones futuras lo vayan a tener fácil, de echo es seguro que no podrán disfrutar de muchas de las ventajas sociales que sus padres o futuros padres disfrutan en la actualidad; educación universitaria gratuita, atención gratuita a largo plazo para los ancianos, los ingresos por privatizaciones de activos oficiales, etc.

Con esta información sólo pretendo poner de manifiesto lo difícil que será para todos superar la actual crisis económica, no evidenciar las dificultades de un país en concreto. Como he dicho antes las generaciones futuras, los jóvenes y las personas que sufran de una forma más directa los rigores de la crisis, independientemente de su edad, no lo van a tener nada fácil y esto será una realidad tanto en Gran Bretaña como en España y en el resto de los países occidentales. Se ha acabado vivir de las deudas contraídas para pagar el consumo desproporcionado de cosas que en muchos casos no necesitamos y que contribuyen a degradar el medio ambiente.

Lo que caracteriza a la raza humana, que es su inventiva y capacidad de superación se está poniendo a prueba. Espero que no terminemos cayendo en la aceptación de la exclusión y en la radicalización de las políticas para proteger los intereses de unos pocos.

Pasando a otro tema y ya que estoy siguiendo semanalmente la evolución del indicador adelantado de crecimiento ECRI, comentar que ha seguido empeorando, concretamente, el indicador semanal baja de 121,5 a 120,6. En cuanto al indicador de crecimiento anualizado vuelve a bajar de -8,3% a -9,8%

Nota: Si está interesado en ampliar la información sobre la situación en Gran Bretaña puede leer, en inglés, el siguiente artículo de The Independent.

martes, 13 de julio de 2010

UNA AGENCIA CHINA DE CALIFICACIÓN DE RIESGO REBAJA EL RATING DE LA DEUDA USA.

La agencia china de calificación de riesgo Dagong International Credit Rating Co. calificó la deuda del gobierno de EE.UU. como AA con perspectiva negativa, mientras que calificaba la deuda del gobierno chino como AA+ con perspectiva estable.

No sólo calificó la deuda de EE.UU. por debajo de la china, también por debajo de la de otros once países (ver gráfico comparativo abajo). Advirtió que EE.UU. se encuentra entre los países que podrían enfrentar costes crecientes por su deuda y riesgo de impago.

Este informe llega en medio de las quejas de Pekin sobre las agencias de calificación occidentales que, según dicen, no otorgan a la deuda de China un rating acorde con la fortaleza de su economía, aumentando los costes derivados del interés de su deuda.

El anuncio de Dagong tubo lugar, el pasado domingo, en la sede de la agencia de noticias Xinhua, estrechamente vinculada al gobierno del Partido Comunista.

El presidente de Dagong, Guan Jianzhong, dijo que el sistema de calificación occidental liderado por las agencias de calificación de riesgo Moody´s, S&P y Fitch, es el culpable de la crisis global y de los problemas de la deuda europea. Dijo que "proporciona información errónea sobre la calificación crediticia no reflejando las condiciones cambiantes de la misma".

Se advirtió que Washington, junto con Gran Bretaña, Francia y algunos países más, podrían tener problemas para recaudar más dinero si permiten que los riesgos fiscales se descontrolen.

Está claro que China pretende colocar a la Agencia Dagong entre las más representativas a nivel internacional para compensar la supremacía de las agencias occidentales o mejor dicho, anglosajonas. Su planteamiento se ve reforzado por el papel, cuando menos desafortunado, que las agencias de calificación de riesgo anglosajonas han tenido y siguen teniendo en el desarrollo de la crisis.

Conviene tener muy en cuenta las advertencias que hacen sobre el desempeño de la deuda de EE.UU. y Gran Bretaña, máxime teniendo en cuenta que China es el mayor acreedor del mundo y su capacidad para invertir o no en ciertos activos puede, en un momento dado, inclinar la balanza en un sentido u otro.

Parece que el verano puede ir tomando temperatura si estas advertencias van a más. De momento la guerra abierta, en el ámbito comercial, entre China y EE.UU. se está ampliando al terreno de la deuda soberana, situación a tener muy en cuenta en el futuro próximo.


Nota: Enlace a la noticia de la agencia Associated Press.

sábado, 10 de julio de 2010

CUANDO LOS DATOS NO SON LO QUE PARECEN


En efecto, los datos no son siempre lo que parecen, en algunos casos los gobiernos hacen lo posible por maquillarlos para conseguir un efecto psicológico sobre la población, en ocasiones, opuesto a la realidad. La política mediática hace su aparición y entonces todo parece posible, incluso el relato de "Alicia en el país de las maravillas" parecería normal. La intención es conseguir que los ciudadanos tengamos un sesgo determinado a la hora de interpretar la realidad, incluso a base de inyectarnos ficción.

Presentaré un ejemplo muy reciente basado en los datos de paro en EE.UU., no obstante, se pueden encontrar ejemplos en cualquier gobierno o partido político en el mundo. Además, la aclaración que haré a continuación servirá para completar la serie de datos ofrecidos en los post anteriores.

El jueves 8 de julio, se dieron a conocer, entre otros, los siguientes datos en EE.UU.:

Las peticiones de subsidio de paro semanales bajan de 475.000 a 454.000, cuando se esperaban 460.000.

El total de perceptores baja de 4,616 millones a 4,413 millones, mejorando sensiblemente los 4,6 millones esperados.

Con todo, la tasa de paro ha descendido desde el 9,7% para situarse en junio en el 9,5%, mucho mejor que el 9,8% esperado.

Ahora veamos como se sustancian los datos indicados arriba, que los mercados han recibido con agrado, como no podía ser de otra forma:

Según datos de la semana pasada y tras ajustes a la baja de datos precedentes, en los últimos dos meses la creación de empleo privado en EE.UU. fue de 116.000 puestos de trabajo. Es necesario crear 125.000 empleos al mes sólo para mantenerse al día respecto del crecimiento demográfico.

Hay que considerar que en EE.UU. si una persona desempleada, por el motivo que sea, no se muestra activa en la búsqueda de trabajo durante cuatro semanas, no se cuenta como desempleada. En los últimos dos meses cerca de un millón de personas han desaparecido de las listas de desempleo por este motivo. De contar con estas personas la tasa de paro habría ascendido hasta el 9,9%. Si se cuentan a todas aquellas personas desempleadas, independientemente del tiempo que hayan permanecido sin empleo, que querrían tener un puesto de trabajo si pudiesen encontrarlo, la tasa de paro se elevaría hasta el 11%, un punto por encima de la cifra psicológica del 10%.

Probablemente la mejor manera de analizar el desempleo sea observando el porcentaje de la población total que tiene trabajo. Este indicador ha ido creciendo intermitentemente en los últimos 50 años, como consecuencia de la incorporación de la mujer al mercado de trabajo en EE.UU. No obstante, y el siguiente gráfico es revelador, en el último año se ha producido una caída considerable de casi un menos 5%. Lo que se traduce en personas que han perdido su puesto de trabajo.



Si los datos actuales se contrastan con los de los últimos 45 años, vemos que el nivel actual es típico de las recesiones, como muestra el siguiente gráfico del propio departamento de trabajo de EE.UU.:



Pues sí, una transformación digna del propio Doctor Jekyll que encarnándose en Mr. Hyde muestra su peor cara.

Aprovecho la ocasión para realizar el seguimiento rutinario del indicador adelantado de crecimiento semanal ECRI que baja de 122,2 a 121,5. El indicador de crecimiento anualizado baja de -7,7% a -8,3% lo que no augura un crecimiento sostenido.

Sigan atentos a los datos, pero intenten encontrar la verdad en ellos, cosa que no resulta tan sencilla y menos en los tiempos que corren.

Nota: Algunos datos indicados en este post forman parte de una carta semanal escrita por el prestigioso analista financiero John Mauldin.